jueves, 10 de junio de 2010

Y EL HIJO DE PUTA SE VA A SUDAFRICA

¡¡¡¡¡Nooooo, ayuda, ya nooo, por favor, ya noooo!!!!

En un video de una persona en la garita de la frontera se oyen los gritos y suplicas de Anastasio Hernández pidiendo que se detengan, que dejen de torturarlo, que se detengan.

¿Qué pudo haber hecho para merecer esa muerte, esa tortura? ¿Gritarles? ¿Llamarlos: “son of a bitch”? ¿Intentar golpear a uno de ellos en un lugar donde está lleno de agentes? ¡NO! Su único crimen fue intentar pasar al otro lado, porque para los gringos hijos de puta eso somos criminales que vamos a robarles y nada más.

Pero el verdadero criminal se encuentra de este lado, acá en nuestra tierra, en nuestro país. Es el funcionario que deja que estas personas se vayan a buscar a otro lado lo que su patria no les da, es el inversionista que prefiere ganar más a darle a los trabajadores lo que por justicia les corresponde ( no por ley que esa también la hacen a conveniencia) es el ciudadano que ve con buenos ojos que se le quite el trabajo a 44 mil trabajadores, no porque sean ineficientes, sino porque ganan más que él, es el pinche enano culero que gana la presidencia “haiga sido como haiga sido” y se dedica a embrutecerse con sus privilegios y a enviar a nuestro pueblo a el otro lado. O enrolarse en el narco, o a el ejercito (pueblo también) a pelear una “guerra” y que les aumenta el salario pero no les paga (pregúntenle al soldado que vigila ahora sus calles cuando fue la última vez que cobró) mientras él prefiere ir a ver un partido de fut bol a Sudáfrica en lugar de defendernos, a este enano culero hijo de la gran puta le valió madre. Pediría perdón por todas las palabras mal sonantes, pero en esta ocasión son sinónimos

Les pido que no vean el video que el día de hoy 10 de junio de 2010 el periódico “La Jornada” tienen en su edición de internet es estremecedor y… los gritos de Anastasio me acompañaran (y nos es una figura gramatical) por el resto de mi vida.